Sunday, July 17, 2016

Un viaje muy esperado

Siempre he tenido corazón de viajera. Una vez una amiga muy querida me dijo que probablemente nací en una maleta. Obviamente no fue así, pero tuve la gran bendición de crecer con unos padres maravillosos que siempre me alentaron a ampliar mis horizontes y siempre he tenido la suerte de poder hacerlo. Claro que trabajo duro para poder lograrlo, y me encanta . 


Cada viaje es distinto y me acabo de dar cuenta de que hay ciertos viajes que te hacen sentir muy cómoda y hasta se te llega a olvidar qué se siente estar incómoda.

Permítanme explicar. La última vez que viajé a algún lugar lejano y completamente ajeno a mí fue hace casi 10 años. En ese entonces, tenía la oportunidad de viajar a menudo a lugares lejanos y completamente desconocidos. Mi ultimo viaje fue a Egipto, y fui con mi prima en un tour. Recuerdo sentirme feliz y emocionada, pero no nerviosa; claro que el hecho de ir en tour facilitó mucho las cosas. Fue un viaje extraordinario, me divertí mucho y me encantó todo lo que vi y aprendí.

Desde entonces, todos mis viajes han sido a EE. UU. y a México. Y no me quejo; he podido ver lugares absolutamente increíbles, además de que en cada viaje siempre descubro algo nuevo de mí. Pero ya me la sabía; hablo los idiomas; me sentía bastante cómoda moviéndome y llegando a mis destinos. 

Hasta el día de ayer, justo antes de abordar mi vuelo a Reikiavik, no me había dado cuenta de lo mucho que me hacía falta salir de mi zona de confort. Ha pasado mucho tiempo, he cambiado mucho y la edad sí que afecta cómo le siento al respecto. Ahora soy adulto y tengo responsabilidades; además, trabajo de manera independiente. Por lo que ir a lugares lejanos por mucho tiempo me afecta de una forma distinta. 

Empecé a sentir los nervios dos semanas antes del viaje. Pequeñas cosas como empacar me estresaban, y estaba obsesionada con no dejar nada pendiente antes de irme. Hasta que llegué al aeropuerto el día del viaje me sentí tranquila. 

Ahora estoy en el aeropuerto de Reikiavik esperando a mi amiga para iniciar nuestra aventura de cuatro días en Islandia. Y les puedo decir que me llené de una inmensa alegría al escuchar un idioma completamente extraño, caminar por un aeropuerto totalmente nuevo y respirar este aire tan fresco.


No comments:

Post a Comment