Siempre he tenido
corazón de viajera. Una vez una amiga muy querida me dijo que probablemente
nací en una maleta. Obviamente no fue así, pero tuve la gran bendición de
crecer con unos padres maravillosos que siempre me alentaron a ampliar mis
horizontes y siempre he tenido la suerte de poder hacerlo. Claro que trabajo
duro para poder lograrlo, y me encanta .
Cada viaje es distinto y me acabo de dar
cuenta de que hay ciertos viajes que te hacen sentir muy cómoda y hasta se te
llega a olvidar qué se siente estar incómoda.
Permítanme explicar. La última vez que viajé a
algún lugar lejano y completamente ajeno a mí fue hace casi 10 años. En ese
entonces, tenía la oportunidad de viajar a menudo a lugares lejanos y completamente
desconocidos. Mi ultimo viaje fue a Egipto, y fui con mi prima en un tour.
Recuerdo sentirme feliz y emocionada, pero no nerviosa; claro que el hecho de
ir en tour facilitó mucho las cosas. Fue un viaje extraordinario, me divertí
mucho y me encantó todo lo que vi y aprendí.
Desde entonces, todos mis viajes han sido a
EE. UU. y a México. Y no me quejo; he podido ver lugares absolutamente
increíbles, además de que en cada viaje siempre descubro algo nuevo de mí. Pero
ya me la sabía; hablo los idiomas; me sentía bastante cómoda moviéndome y
llegando a mis destinos.
Hasta el día de ayer, justo antes de abordar
mi vuelo a Reikiavik, no me había dado cuenta de lo mucho que me hacía falta
salir de mi zona de confort. Ha pasado mucho tiempo, he cambiado mucho y la edad
sí que afecta cómo le siento al respecto. Ahora soy adulto y tengo
responsabilidades; además, trabajo de manera independiente. Por lo que ir a
lugares lejanos por mucho tiempo me afecta de una forma distinta.
Empecé a sentir los nervios dos semanas antes
del viaje. Pequeñas cosas como empacar me estresaban, y estaba obsesionada con
no dejar nada pendiente antes de irme. Hasta que llegué al aeropuerto el día
del viaje me sentí tranquila.
Ahora estoy en el
aeropuerto de Reikiavik esperando a mi amiga para iniciar nuestra aventura de
cuatro días en Islandia. Y les puedo decir que me llené de una inmensa alegría
al escuchar un idioma completamente extraño, caminar por un aeropuerto
totalmente nuevo y respirar este aire tan fresco.

No comments:
Post a Comment